CÓMO EMPEZAR A EMPRENDER – EMPRENDIMIENTO Y VIDEOJUEGOS (1)

Sí, has leído bien. Los videojuegos son una fuente de lecciones y mantras que nos transmiten las personas que están detrás de todo el desarrollo, desde el nacimiento del primer boceto: el trasfondo, la música, los personajes, que bien pueden ser aplicados a cualquier ámbito. El mundo del emprendimiento es uno de ellos y, personalmente, me gustaría compartir todo lo que los videojuegos me han enseñado, así que vamos allá…

1.      El mundo está ahí para moldearlo, sólo tienes que vencer el miedo y dar el salto.

La referencia que se me viene a la cabeza cuando pienso en esta idea es Minecraft, un juego en el que aparecemos en un mundo inhóspito sin nada en las manos (o cubos), y nos ofrecen multitud de posibilidades para hacer lo que queramos. Sin embargo, hay que tener cuidado, pues no estamos solos en ese terreno aún por explorar, ya que nos encontraremos con otros muchos seres que tratarán de ponérnoslo difícil.

Moldea tu mundo como en Minecraft

Al principio, aparecemos en el mundo sin nada, al igual que cuando empiezas a plantearte que esa idea que tuviste hace dos noches mientras te duchabas empieza a cobrar sentido. Fuera como fuese, aún no tienes nada, pues todos nos hemos enamorado de nuestras ideas y creemos que con ellas somos capaces de cambiar el mundo. Creemos tener esa espada de diamante que nos hará invencibles frente a cualquier peligro.

Llegados a este punto, tenemos dos opciones: o nos quedamos tranquilamente en nuestra madriguera bajo tierra, alejada de todo peligro y desechamos cualquier intento de darle forma a nuestra idea, o pensamos a lo grande y salimos en busca de aventuras. El mundo está ahí para ser explorado y, pese a las dificultades, si salimos de nuestra zona de confort, nos encontraremos con una realidad mucho más inmensa. A partir de ese instante, nuestro mundo crecerá de forma exponencial y seremos capaces de crear, inventar y conocer cosas, que de otro modo nunca hubiéramos imaginado. Hay peligros y podemos “morir en el intento”, pero la recompensa puede ser mucho mayor.

En gran parte, la actitud que decidimos tener frente al mundo define el éxito o el fracaso a la hora de emprender.

Esta es la primera lección de otras muchas que podemos extraer de esta industria tan enriquecedora. Iré planteando más publicaciones, así que nos vemos en próximo episodio…