NETWORKING E INTELIGENCIA EMOCIONAL – EMPRENDIMIENTO Y VIDEOJUEGOS (3)

Seguimos analizando las similitudes que podemos encontrar en los videojuegos y cómo se puede aplicar las lecciones que se extraen de los mismos, en el mundo empresarial y el emprendimiento. Prosigamos…

3. La importancia de la inteligencia emocional para el networking.

Es muy importante tener conocimientos, voluntad, experiencia y todo lo que se nos pueda ocurrir para alcanzar aquello que nos proponemos. Fuera como fuese, hay muchas probabilidades de que todo lo conseguido hasta la fecha caiga en saco roto si no tenemos un factor, en mi opinión, que puede incluso superar al resto. Me refiero al networking, o la capacidad para crear una red profesional de contactos, que permita darnos a conocer en este mundo cada vez más saturado de información.

La inteligencia emocional es lo que nos hace “más humanos”, pues estamos hartos de oír que somos un animal social y que basamos nuestra autoestima en la imagen que tenemos de nosotros mismos, y que proyectamos en la relación que tenemos con nuestros semejantes. Aunque estamos generando una tendencia a perder el apego por otras personas, debido al mal (y excesivo) uso de la tecnología, tenemos que tener muy presente que es de vital importancia tener unas capacidades sociales sanas, para así poder conectar con otras personas y crear vínculos que generen valor, ya sea desde una amistad, hasta una relación empresarial.

En este apartado, considero que uno de los videojuegos que más pueden enseñarte la importancia de relacionarte y establecer contactos es Stardew Valley. De hecho, este videojuego nos plantea en su inicio una reacción a la vida de un trabajador, que está tan agotado psicológicamente de las condiciones laborales del anticuado mundo empresarial en el que vive a diario, que decide cambiar completamente de aires e irse a un pequeño pueblo a hacer prosperar la granja de su abuelo.

Partimos de una posición de total libertad, en la que podemos decidir qué hacer en nuestro día a día, sin embargo, es especialmente interesante invertir parte de nuestro tiempo en conocer a la gente del pueblo. ¿Por qué motivo? Porque se crea un vínculo del que se puede extraer un gran valor. Con esto no me refiero a aprovecharse del prójimo para nuestros propios intereses con un fin egoísta, sino un quid pro quo en el que ambas partes obtienen beneficio. Y es que, la granja del protagonista no llegaría a ser lo mismo sin la ayuda de sus vecinos, de igual modo el pueblo se estaría perdiendo el gran potencial de colaboración que ofrece el protagonista de esta aventura que se nos presenta.

El networking es la capacidad para conectar con otros profesionales que aportan valor mutuo a lo que están desarrollando. Una herramienta importante es nuestra inteligencia emocional, o la capacidad para generar esos vínculos y gestionar nuestras emociones.

A modo de resumen, los pilares fundamentales sobre los que se sustenta la inteligencia emocional son los siguientes:

  1. Ser autoconscientes de nuestros sentimientos y emociones y cómo nos afectan en nuestro día a día

  2. Cómo gestionamos y controlamos esas emociones para no dejarnos llevar por los impulsos

  3. Tener la capacidad de poder motivarnos a nosotros mismos, lo que nos lleva a ser más positivos y a tener iniciativa para conseguir lo que nos proponemos

  4. Reconocer las emociones de los que nos rodean, o lo que es lo mismo, tener empatía

  5. Mejor perspectiva de las relaciones interpersonales, que nos ayuda a profundizar en el motivo de las emociones de los demás y asimilarlas objetivamente

Por todo lo anterior, he aprendido lo importante que es dedicarles tiempo a las personas, a ser empático y estar dispuesto a ayudar. ¿Quién sabe? Puede que algún día, esa persona sea una clave de vital importancia para que tu negocio alcance el éxito.